Por fin habló Zaratustra

Pocas son las medidas concretas que hasta la fecha hemos podido escuchar de labios del ya presidente del gobierno, D. Mariano Rajoy Brey, y mucho me temo, por lo que se deduce de hechos como el acontecido tras el nombramiento de los ministros cuando el líder de PP ha rehusado responder a las preguntas de la prensa, que la transparencia que empezaba a vislumbrarse con la llegada de Zapatero -se le podrá acusar de muchas cosas pero el cambio con respecto al anterior presidente fue significativo- se va a esfumar de un plumazo para volver a la falta de comunicación y a la desinformación de la época de Aznar.

Sin embargo, después de haber tomado nota de las carteras ministeriales, uno puede ir conformando en su mente la idea del gobierno que Rajoy puede tener concebida para la difícil legislatura que ahora arranca. En mi opnión, y en la de infinidad de personas visto el revuelo que se ha levantado, los nombramientos no tienen desperdicio y serían dignos de un exhaustivo análisis, cada cartera por separado, pero ahora me gustaría centrarme en los ministerios de “Economía y Competitividad” y de “Defensa”.

MINISTRO DE ECONOMÍA Y COMPETITIVIDAD
Siguiendo con las políticas de colocar a tecnócratas en las poltronas de poder como ocurrió en Grecia, Italia o en el B.C.E., con ex Goldman Sachs, Mariano Rajoy ha optado por poner al frente de este ministerio a un ex Lehman Brothers, Luis de Guindos, el hombre que dirigió la filial en España del gigante que arrastró a la economía mundial con su quiebra, un economista que allá por Junio de 2008 dijo que la reestructuración de la matriz por sus errores con las hipotecas no tendría repercusión aquí y se encontró meses después echando el cierre. Llama además la atención la coletilla de ‘competitividad’ para la cartera, un eufemismo para referirse al abaratamiento del producto español que imaginamos quienes tienen pensado que terminen padeciendo.

MINISTRO DE DEFENSA (LA BOMBA)
Pedro Morenés, como la mayoría de los antiguos altos cargos del PP ha formado parte de los consejos de administración de Telefónica y Tabacalera. Ha sido secretario de Estado de Defensa del gobierno de José María Aznar entre 1996 y 2000, secretario de Estado de seguridad (2000-2002) y secretario de Estado de Ciencia y Tecnología (2002-2004). La salida del poder de PP -con las lamentables circunstancias del 11 de Marzo como consecuencia de la participación española en la guerra de Irak- le llevan a continuar su labor en el sector privado como consejero de la empresa de fabricación de bombas de racimo Instalaza S.A., empresa que quiebra precisamente cuando se prohiben este tipo de armas, pero que antes de echar el cierre tiene tiempo de venderlas a Libia para que hace unos meses, Gadafi las empleara. Siguiendo en la línea de buscar beneficios económicos con ‘lo militar’, ha jugado un papel clave en la profesionalización del ejército español. A los méritos adquiridos de la Gran Cruz de Isabel la Católica, la Cruz de Plata de la Guardia Civil, y la medalla al mérito Policial, habrá que añadir ahora el sueldo vitalicio que puede conquistar como ministro de defensa.

Los anuncios de recortes arrancan los aplausos de la mayoría de diputados

Mientras que en otros países europeos los anuncios de políticas austeras y recortes en el gasto público son recibidos con lágrimas en los ojos, en España, y como reflejo de lo ajenos que viven a la realidad social algunos políticos, son acogidos con aplausos y sonrisas en los rostros poniendo en pie a la mayoría de diputados. ¿Adivinan a qué partido y a qué porcentaje de la población representan?

Pues bien, esto es lo que ha acontecido, hoy lunes, en el congreso de los diputados con un Partido Popular refrendado por apenas el 31% del censo español -y que alardea de ley electoral- durante la primera sesión de investidura. ¿Un nuevo paso para continuar generando confianza? ¿En los españoles?

Deudocracia

“Debtocracy – Χρεοκρατία – Deudocracia” es un documental realizado por los periodistas griegos Katerina Kitidi y Ari Hatzistefanou, y distribuido en internet libremente por sus autores, que busca las causas de la crisis y de la deuda en Grecia, y que propone soluciones que el Gobierno y los medios de comunicación dominantes ocultan.

Relación españoles/representación parlamentaria

ELECCIONES GENERALES 2011 EN ESPAÑA
España


Censo electoral 2011
Congreso de los diputados

Congreso de los diputados 2011
% ESPAÑOLES CON DERECHO A VOTO % REPRESENTACIÓN PARLAMENTARIA
PP (10.830.693) 31,57% 53,14% (distorsionada un ↑68,32%)
Abstención (9.710.775) 28,31% 0%
PSOE (6.973.880) 20,33% 31,42% (distorsionada un ↑54,55%)
IU (1.680.810) 4,90% 3,14% (distorsionada un ↓35,92%)
UPyD (1.140.242) 3,32% 1,42% (distorsionada un ↓57,23%)
CiU (1.014.263) 2,95% 4,57% (distorsionada un ↑54,92%)
Partidos sin escaño (694.881) 2,02% 0%
Voto Blanco (430.801) 1,25% 0%
AMAIUR (333.628) 0,97% 2,00% (distorsionada un ↑106,19%)
PNV (323.517) 0,94% 1,42% (distorsionada un ↑51,06%)
Voto Nulo (317.886) 0,92 % 0%
ESQUERRA (256.393) 0,74% 0,85% (distorsionada un ↑14,86%)
BNG (183.279) 0,53% 0,57% (distorsionada un ↑7,55%)
CC (143.550) 0,41% 0,57% (distorsionada un ↑39,02%)
COMPROMÍS-Q (125.150) 0,36% 0,28% (distorsionada un ↓22,22%)
FAC (99.173) 0,28% 0,28% (distorsionada un 0,00%)
GBAI (42.411) 0,12% 0,28% (distorsionada un ↑133,33%)

La era de la confianza

A la parcialidad de la Junta Electoral Central -con posiciones de partida ventajosas para unos partidos y requisitos e impedimentos para otros con el fin de desoír y cribar sistemáticamente el descontento- hay que añadir la flagrante desviación de la proporcionalidad en las Elecciones Generales del 20 de Noviembre de 2011, en lo que se refiere la asignación de escaños en función del número de los votos obtenidos por circunscripciones, que debería escandalizar a cualquier demócrata.

Resulta que los votos de 10.830.693 personas entre un conjunto de 34.301.332 con derecho a voto, es decir, el 31,57% del total del censo electoral, menos de la tercera parte, otorgan a PP una holgada mayoría que le permitirá gobernar sin la necesidad de consensuar las decisiones con el resto de partidos políticos, y lo que es más inquietante, deberá también decidir por el 68,43% de la población censada que no ha depositado su confianza en él, y cuyas expectativas me atrevo a decir, se encuentran por diferentes motivos muy distantes de las pretensiones del ‘Partido del Pueblo’. Difícil tarea para el líder del PP -sobre todo la de dar gusto a sus votantes- si mantiene la palabra de tener en cuenta a ese 68,43% de los españoles que no le ha votado, y a los que se ha dirigido en primer lugar, lo que le ha valido -según algunos- el calificativo de hombre de estado antes de tomar las riendas. Demasiado pronto quizá.

Para darse cuenta del mal funcionamiento del actual sistema electoral, y si nos remontamos a las pasadas elecciones de 2008, podemos comprobar que un número similar de votantes (10.278.010) se tradujo en aquellos comicios en derrota mientras que en esta ocasión se trata de una rotunda e histórica victoria, obteniendo 32 escaños más con un incremento de votos de 552.683, que por sí solos no darían más que para 1 ó 2 escaños en un partido de ámbito nacional.

Echando la vista atrás y como invitación a la reflexión, llama la atención la fidelidad de los votantes de PP, con 10.321.178 votos ya en 2000, sólo alterada ligeramente en Marzo de 2004, con 9.763.144 votantes, a pesar de ‘pillar en renuncio’ a los miembros del gobierno de Aznar, que aún a día de hoy se afanan en mantener -al menos públicamente- una teoría inverosímil al respecto de las lamentables circunstancias.

¿Y qué decir de la nueva propuesta política que se ha impuesto bajo el lema súmate al cambio? Esa propuesta con el objetivo de generar confianza y crédito –dando por hecho que la banca debe seguir en su línea- con los pasos a seguir que tan detalladamente concretó su candidato. En primer lugar un cambio político, en segundo lugar un gobierno competente con ministros que sepan de lo que hablan, en tercer lugar decir la verdad y no engañar a la gente, y en cuarto lugar tener un plan (consistente en controlar el gasto público y llevar una política austera). Muy bueno, sí señor. ¿Y cuáles van a ser esos recortes en los gastos públicos? ¿Podemos presumir que guardarán relación con los recortes llevados a cabo en las comunidades donde ya gobernaba su partido? ¿Educación? ¿Sanidad? ¿Prestaciones sociales? Desde luego si esto va a generar confianza -perder los logros que son la envidia del resto de países-, no va a ser en los españoles.

Nos dicen que son tiempos de cambio, concretamente de cambiar logros sociales a cuenta de trabajar más para mejorar la productividad, durante más años y por menos dinero –sólo algunos, claro- para poder generar confianza en los mercados, mientras en este país se mantiene, además del deficiente sistema electoral, la infinidad de cargos políticos –cada cual con su séquito y sus sueldos astronómicos en muchos casos vitalicios-, la corrupción a todos los niveles, los abusos de la banca, el sinfín de escapatorias que tienen las grandes empresas para evadir impuestos, los directivos sin oficio pero con beneficio que conforman su nómina con los recortes de plantilla o de salario de los trabajadores o la insolidaridad de magnates empresariales con su habilidad para ‘coger el dinero y correr’ sin importarles lo que dejan detrás, que todo sumado constituye el verdadero motivo de la deficiente productividad y la insostenibilidad de la situación actual en España.

¡Bienvenidos a la era de la confianza!

¡Contrapoder YA! Empodérate